PERIDOXA

Tropa de Élite – José Angel Gascón

tropadeeliteHacía tiempo que tenía ganas de escribir algo sobre Brasil. Concretamente, desde que presencié una declaración bochornosa de un presentador de un programa en un canal regional de la televisión española (prefiero no mencionar cuál, porque creo que la estupidez es extensible a todos). El caso es que, como la mayoría de la gente debe de haber notado ya, en los últimos años los especialistas en tertulias sobre temas políticos y sociales no son otros que los presentadores de la prensa rosa y amarilla. No me pregunten por qué. Así, hasta hace bien poco (ahora ya no sé), si uno quería ver una tertulia política a las dos de la tarde, tenía que sintonizar el excelente a la par que meticuloso programa de María Teresa Campos. En fin, el caso es que en uno de estos programas, hace quizás ya unos dos años, los presentadores (porque acostumbran a ser dos, mujer y hombre, supongo que para que la sociedad española se acostumbre a reconocer la estupidez en ambos sexos) estaban comentando cierta lista que había elaborado la prensa extranjera con los países en los que la gente es más feliz. En los primeros puestos se encontraban diversos países del Norte de Europa, hecho que debió de sorprender mucho a nuestro amigo presentador. Lo cierto es que no recuerdo qué país concretamente estaba en primer lugar, pero pongamos que era Dinamarca. La declaración de nuestro amigo vino a ser algo así como: “¿Dinamarca? ¿Pero qué tienen en Dinamarca? ¡Si es un país aburridísimo! Ya me dirás, si ni siquiera tienen buena comida. Y, por otra parte, me sorprende no encontrar entre los primeros puestos a Brasil, por ejemplo…”

Así lo dijo, poco más o menos. Lo juro, esto no es la introducción de un chiste que estoy a punto de concluir, es lo que dijo, sin más. Y justamente la última frase, ésa que yo he marcado con negrita, es la que me hizo apretar las uñas contra el sillón e intentar pensar en vaquitas, en ovejitas y en abejas haciendo miel para contenerme y no lanzar la mesa contra el televisor. Porque me digo yo: ¿pero qué concepto tenía este hombre de lo que es Brasil? ¿En serio estaba pensando, como sospecho, que es un país en el que no hay más que música, carnavales, fiestas y mujeres semidesnudas durante todo el año? Y lo que es más grave de todo: ¿cómo un tipo que tiene el mismo nivel cultural que la mosca de la fruta puede considerarse competente para discutir después las sentencias del juez Garzón o las relaciones del gobierno con la oposición?

En fin, dicho esto, paso al tema principal y a la razón por la que me he decidido finalmente escribir esto: el estreno de la película brasileña Tropa de Élite, del director José Padilla, que trata el tema del narcotráfico y de la actuación policial en las favelas brasileñas. Concretamente, los protagonistas de la película son los miembros del BOPE o Batalhão de Operações Policiais Especiais (creo que en la mayoría de los casos no hará falta traducir nada), un grupo de fuerzas especiales de la Policía Militar de Río de Janeiro. Se puede ver el trailer aquí.

contraocaveiraoLo cierto es que esta película me causó una gran impresión. Le encontré un gran atractivo, y es que no se trata en absoluto de una película fácil; el bien y el mal no son cosas que estés claramente delimitadas y hay que hacer un cierto esfuerzo (en mi opinión, ineludible) para no dejarse arrastrar por la voz en off del protagonista. Si uno tiene unos mínimos principios y un sentido ético, esta película no le va a resultar cómoda en absoluto. Precisamente por eso, creo que es más que aconsejable verla.

Tropa de Élite refleja la parte más jodida de la realidad brasileña: una sociedad hundida en la corrupción, el narcotráfico y las armas. Es, en pocas palabras, una sociedad hundida en la mierda. La población de las favelas (cuya discriminación social, por desgracia, es un tema que no se trata en profundidad) está formada en gran medida por narcotraficantes y pandillas que extorsionan y asesinan al resto, a esos que, nunca me cansaré de repetirlo, siempre sufren las consecuencias de todo lo que ocurre en el mundo: los pobres y marginados. Es decir, esos a quienes a mí siempre me ha gustado llamar el pueblo. Por otra parte, la policía se ha llenado de corrupción hasta tal punto que podría decirse que vive de ella: los agentes reciben dinero de los empleados de los comercios para que los protejan (de otra forma no lo harían), reciben sobornos de los narcotraficantes para que no les detengan ni hagan redadas, e incluso llegan al punto de sacar a rastras de su zona los cadáveres de las víctimas de homicidios con el fin de que no aparezcan en los informes. E incluso, y tengo que decir que éste me parece uno de los grandes aciertos de la película, se desmitifica a los consumidores de drogas (al menos los de las clases acomodadas, aunque sé perfectamente que no representan a la totalidad) y se hace hincapié en cómo afectan los caprichos de estos niños ricos a la situación de las clases pobres que viven en las favelas, que ven cómo el dinero que pagan estos burguesitos por su droga al final sirve para comprar armas que los mantendrán oprimidos a ellos, a los de siempre.

Hasta aquí, dejando aparte la pregunta si el enfoque en cada caso es más o menos acertado, creo que vamos bien. El problema de la película, lo que ha exaltado los ánimos del público del mundo entero, es el papel que juegan en todo este asunto las fuerzas especiales de la policía, el BOPE. Básicamente, el BOPE se presenta como el único organismo de toda esta maraña que no está corrupto, el único cuerpo policial que no recibe sobornos y que realmente quiere acabar con los problemas. El protagonista de la película, la voz en off que nos narra todo lo que va ocurriendo, es el capitán Nacimiento, miembro del BOPE. Es un hombre con principios, al igual que, suponemos, el resto de miembros del cuerpo, preocupado por su trabajo y por su familia y harto de toda la mierda que tiene alrededor. Tropa de Élite nos da la impresión  de que todos debemos depositar nuestras esperanzas en el BOPE, si queremos un Brasil más justo y sin delincuencia.

cav-nao¿Y cómo trabaja el BOPE? Bueno, ésta es la razón por la que muchos medios de comunicación han hablado de hiperrealismo y de violencia extrema en la película. La Brigada de Operaciones Especiales practica regularmente la tortura, incluso con civiles (hay un par de escenas casi al final especialmente desagradables en ese sentido), y lleva a cabo lo que, para cualquier persona con un mínimo de sentido crítico y de educación en derechos humanos, no son sino ejecuciones extrajudiciales. Asesinatos, para entendernos. De principio a fin la idea que subyace es que la violencia está plenamente justificada y que Río de Janeiro está realmente en guerra, y una guerra es una guerra (nota al margen: cada vez que oigo a alguien decir algo como esto último, tiemblo). Son varias las escenas en las que vemos cómo un grupo del BOPE golpea con gran violencia a un detenido y lo tortura por el método de cubrirle la cabeza con una bolsa de plástico.

Por lo que he oído, las reacciones en Brasil han sido diversas. Parece que en algunos casos el público se ha puesto en pie al terminar la película y ha aplaudido o ha proferido gritos de “¡caveira, caveira!”, en referencia al símbolo del BOPE, una calavera (caviera) atravesada por dos pistolas y un puñal. En otros casos, se ha acusado a la película de fascista. Un grupo de oficiales de la policía de Río intentó sin éxito que se retirara de los cines (aunque no serviría de mucho, pues la cantidad de copias pirata que ya circulaban antes de su estreno era alucinante). Y el director de la película, José Padilla, declaró a Reuters: “Mi esperanza es que la gente verá esto y dirá: ‘Diablos, tenemos que cambiar estas reglas’. Esperamos generar un debate.”

En mi opinión esta película esconde un peligro impresionante, que se convierte al mismo tiempo en su mayor atractivo: quien la vea va a encontrarse cara a cara con los mejores argumentos de todo torturador, y en toda su pureza. No ignoro que precisamente por ello muchos saldrán del cine pensando que un par de hostias o una bolsa en la cabeza de alguien de vez en cuando no vienen nada mal, o que, como ya ha ocurrido, terminarán gritando loores al BOPE. Sinceramente, esa gente no me interesa demasiado; si alguien piensa de esa forma después de ver la película considero que se debe a que ya pensaba así antes, es decir, que ya era simpatizante de la tortura sin necesidad de ver Tropa de Élite. Los que verdaderamente me interesan son aquellos que, como yo, consideran que la tortura y las ejecuciones extrajudiciales no son permisibles en ningún caso, porque son precisamente esos los que se van a tener que enfrentar a una situación chunga al ver la película. Os aseguro que es como si le lanzaran a la cara de uno todos los argumentos a favor de estas prácticas brutales y contrarias a los derechos humanos, y resulta jodido mantener el tipo.

Supongo que podría ayudar un poquito el hecho de saber que nunca las cosas son tan bonitas como nos las pintan, ni siquiera en esta película, donde lo único medianamente esperanzador parece ser la existencia del BOPE. Vamos a pasar, si os parece bien, a la realidad de Brasil fuera de las pantallas de cine. Reproduzco a continuación varios extractos del informe de Amnistía Internacional llamado “Entran disparando”, referente a la actuación policial en las favelas brasileñas:

policia11“Por lo general, ni siquiera cuando la población de una favela pide expresamente la protección de la policía la recibe. En febrero del 2004, la comunidad de Rocinha, la mayor favela de Río, acudió a las autoridades del estado advirtiéndoles de que esperaba la invasión de una facción del narcotráfico. Aunque se desplegaron efectivos policiales extraordinarios, en lugar de proporcionar más seguridad, los agentes intimidaron y maltrataron a la población local.

Durante el carnaval, el Batallón de Operaciones Especiales (BOPE, unidad de elite de la policía militar), mató a tiros a tres jóvenes: Liniker Ferreira Medeiros (de 17 años), Leandro Santos da Silva (de 16) y Jean Alexandre de Campos (de 13). Los homicidios provocaron una sublevación en toda la favela, después de que la policía dijo falsamente que los jóvenes eran narcotraficantes.”

“El 27 de junio del 2005, miembros de la unidad de operaciones especiales de la policía civil mataron a un muchacho de 15 años, y el 4 de julio, un hombre de 74 años recibió un disparo en la espalda cuando hacía la compra, durante un tiroteo entre narcotraficantes y policías militares.”

“Los pobres no llaman a la policía, tienen miedo.”

“Pegan, pegan, pegan, después dicen disculpa, no fuiste tú.”

“La persistencia de los abusos y de la violencia a manos de elementos de la policía ha creado una cultura de miedo y repugnancia en las favelas. A las delegaciones de Amnistía Internacional les han hablado más de una vez de niñas y niños de corta edad tan traumatizados que no podían mirar a los policías. Según las fuentes, algunos niños lloraban o se orinaban encima cuando veían a un agente. Los niños varones dicen que es “normal” que la policía les pegue. Un trabajador comunitario de São Paulo declaró que la ira entre los niños varones era tal que habían perdido el miedo a la policía y se enfrentaban a ella, lo que, en su opinión, sólo acarrearía más violencia”.

“Un adolescente de Parque Novo Mundo, comunidad del norte de São Paulo, declaró a Amnistía Internacional en julio del 2004 que la policía le había dado el alto cuando regresaba de la escuela. Dijo que luego lo obligaron a entrar en una furgoneta policial y lo sacaron de la ciudad, por la carretera principal. Después el vehículo se detuvo y le ordenaron que saliera y corriera por la carretera sin mirar atrás. El muchacho dijo que huyó introduciéndose en la maleza, y oyó a la policía disparar y gritar detrás de él. Varias horas después consiguió llegar a su casa. Su madre dijo a Amnistía Internacional que estas prácticas eran habituales.”

En estos fragmentos podemos acercarnos un poco a la realidad desde el lado opuesto al de Tropa de Élite. En la película, efectivamente, no se nos oculta la más mínima escena de tortura, y ni siquiera hay que esforzarse mucho para darse cuenta de que varios de los torturados son civiles inocentes, pero la sensación que siente uno cuando lo ve desde el punto de vista de la policía militar es que es algo necesario o inevitable. Ahora, señores, para ser completamente consecuentes, toca verlo desde el otro ángulo, es decir, desde dentro de la bolsa de plástico. Y, echando un vistacito, parece que las cosas dejan de estar tan claras.

policia2-12Pero hay todavía otro dato que la película omite, un dato que quizá no parezca especialmente importante o capaz de refutar un argumento pero que, en mi opinión, es un detalle que esclarece bastante la composición del montón de mierda en que nos encontramos. Estoy hablando del caveirao. Ya desde el principio de la película me resultó curioso que se presentara a los soldados (¿se les puede llamar de otra forma?) del BOPE yendo a patita por las callejuelas de las peligrosas favelas de Río, poniendo en un altísimo riesgo su vida. Lo cierto es que desde hace bastante tiempo disponen de un vehículo especial, que podría describirse como la fusión de una furgoneta y un tanque, conocido popularmente como caveirao en referencia al símbolo con la calavera que lleva a los lados (el símbolo del BOPE). Amnistía Internacional emitió una nota de prensa el 19 de septiembre del 2006 en la que afirmaba:

“Carlos Henrique, de 11 años, se dirigía a su casa cuando la policía asaltó la favela de Vila do João en julio de 2005. Según testigos presenciales, una bala disparada desde un vehículo de estilo militar conocido popularmente como el caveirão le alcanzó en la cabeza. Entre mayo y septiembre de 2005 murieron en operaciones en las que participaba el caveirão 11 personas.”

cav-nao1“El caveirão se ha convertido en el azote de las comunidades de las favelas de Rio. Pintado de negro y con un distintivo que muestra un cráneo atravesado por una espada –el emblema de la policía de élite de Rio, el Batalhão de Operações Policiais Especiais (BOPE)–, siembra el terror entre los habitantes de las zonas donde actúa y se ha visto implicado en numerosos abusos contra los derechos humanos. Las organizaciones locales de derechos humanos han recibido una serie de impresionantes informes de testigos presenciales, que describen cómo estos vehículos entran en las comunidades disparando al azar y utilizando altavoces para intimidar a la población.

‘Al dirigir el caveirão agresiva e indiscriminadamente contra comunidades enteras, las autoridades lo están utilizando como instrumento de intimidación –ha manifestado Tim Cahill, investigador de Amnistía Internacional sobre Brasil–. La policía tiene derecho a protegerse cuando realiza su trabajo, pero también está obligada a proteger a las comunidades a las que presta servicio’.”

Existe un video en YouTube en el que podemos ver cómo un grupo del BOPE da un paseo en el caveirao a los niños en un colegio:

caveiraoResulta que el asunto es más turbio de lo que parecía en un primer momento. Sinceramente, no sé si el BOPE es un cuerpo policial corrupto o no (el sentido común me induce a sospechar que no se trata de la Inmaculada Concepción en medio del fango de Brasil), pero lo que está claro es que su comportamiento en las favelas, y muy especialmente con la población civil, no es un ejemplo para nadie. Si alguien ha creído, después de ver Tropa de Élite, que el problema de las favelas se puede solucionar a hostias, que se vaya olvidando. Nunca las cosas son tan claras como nos las presentan, y mucho menos en este caso. Es más, hasta la fecha nunca las violaciones repetidas de los Derechos Humanos han conseguido solucionar nada, así que, ¿por qué siguen insistiendo?

Y, por último, lo siento mucho, pero mi hinchazón de huevos me impide despedirme sin decir una cosita más: ¿qué le parece ahora, estimado presentador de la prensa rosa, la paradisíaca realidad de Brasil? ¿Qué, lo ponemos entre los países más felices del mundo?

Fuentes:

The Guardian

Página oficial de Tropa de Élite

Amnistía Internacional, informe “Entran disparando”, índice AMR 19/025/2005

Amnistía Internacional, comunicado de prensa “El caveirao, auténtico terror de Río”, índice 19/009/2006

Una respuesta

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  1. Jorge Felix said, on 10 Abril 2009 at 5:37

    El comentario está muy bien y estoy 100% contigo, como ese presentador al que te refieres no tuviera la oprtunidad de leerlo con su nombre y apellidos, para que si al menos tuviera dos dedos de frente se sintiera abochornado con tantas estupideces que dicen por la TV.

    puunto aparte, José A Gascón te pido ayuda para lo siguiente si esta a tu alcance y no te es molestia pues llevamos el mismo apellido si lo notas, ayudame a buscar los datos de la familia, le estaré agradecido desde La Habana CUBA.

    Saludos estamos tratando de localizar a la familia o sea nuestros antecesores, los mismos son procedentes de Teruel en España o lugares cercanos a el, Somos de Cuba de la Provincia de Holguín ahora vivimos en la Habana, mi padres es hijo de español de esa región pero no conocemos si tenemos familia y quisiéramos contactarla de algún modo le adjunto el árbol genealógico como lo hemos podido armar. Cualquier información me la envía aquí, jorgefelix@inn.sld.cu y mantendremos el contacto.
    1-Francisco Armengod ¿? + Carmen Falcón ¿? = Ángel Armengod Falcón (1872-1932) ABUELO
    2-Manuel Cortes ¿? + Ramona Gascón ¿? = Manuela Cortes Gascón (1869-1971) ABUELA
    3-Manuel Armengod Cortés PADRE + Maria Elvira Ramirez Pavón MADRE
    4- Reinaldo Armengod Ramírez YO,. La familia sigue…

    Saludos Cordiales,
    Jorgefelix


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