PERIDOXA

Elogio de Diego

Publicado en Amigos, Arte, Cultura, Música, Música clásica, Piano por J. Sanz en 4 Noviembre 2009

Son días difíciles en nuestra ciudad para el desarrollo de la cultura actual. Las obras de arte contemporáneas, recién salidas del horno del artista, tienen complicado el abrirse paso, sobre todo en lo que a música se refiere. Sin embargo, y por suerte, tenemos en Valladolid a un comprometido intérprete de la música contemporánea, conocedor de la misma y de sus autores, y de una sensibilidad manifiesta en lo que a la elección de las mismas se refiere.

Ayer acudí a un concierto de Diego Fernández Magdaleno, en el que, además de encontrar a buenos amigos que comparten el mutuo interés por la creación musical contemporánea, pude escuchar una serie de obras de compositores actuales, como Acilu o García Álvarez, además de piezas de Albéniz en este año en que conmemoramos la fecha de su muerte.

Diego, tras unas palabras introductorias, se acerca decidido al piano. Es grande en muchos sentidos, pero el primero y más claro, en el físico. Su figura domina el piano de tú a tú, y su ataque en la primera obra, rápido y seguro, parece conducir a un despliegue fastuoso de virtuosismo en una obra de bombo y platillo. Sin embargo, de su gran figura surge la delicadeza que nos invita a sumergirnos en un cálido ambiente infantil con la interpretación de una bellísima canción de cuna.

A lo largo del concierto, hilvanados magistralmente, se suceden episodios de intensidad y tensión con periodos de relajación y serenidad. Todo ello de las mano, o mejor dicho, de las manos, de un hombre que vive del piano, lo cual es mucho en nuestro tiempo. Pero no solo eso, sino que vive del piano contemporáneo, de obras que, como él señalaba, acaban de ser compuestas unos meses atrás. Este contacto con la creación musical que nos ofrece Diego es a la par que interesante, necesario. Una sociedad culta no puede huir hacia el pasado en su creación artística, tiene que renovarse y ofrecer las obras aun calientes de los compositores que pueden, como Francisco García Álvarez, acudir a recibir los aplausos del público tras la interpretación de una de sus piezas.

Gracias, Diego, por acercarnos a la música y a los músicos de nuestros días.

2 comentarios

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  1. pedro ojeda escudero said, on 4 Noviembre 2009 at 9:12

    Comparto tu admiración por Diego. Ayer, a tu lado, pude asistir a un gran concierto. De esos que si se celebraran en otros lugares ocuparían un lugar destacado en los periódicos.

  2. Diego Fernández said, on 4 Noviembre 2009 at 20:25

    Muchísimas gracias, Javier.
    Abrazos,

    Diego


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