Valladolid en Fotos III: San Pablo restaurado

Fachada de la iglesia de San Pablo
Uno de los mayores placeres que cualquier visitante u oriundo de la ciudad de Valladolid puede disfrutar es la contemplación pausada y atenta de la fachada de la iglesia de San Pablo, auténtica maravilla de a arquitectura y escultura, y parada obligatoria dentro del recorrido emblemático de la, por desgracia, aun desconocida Valladolid.
Estos últimos cuatro años ha estado cubierta su fachada de andamiajes y, si bien se ha podido visitar la obra de limpieza y restauración (ejercicio muy útil para valorar el trabajo de los restauradores), no se podía disfrutar en su conjunto de esta bellísima fachada. Uno de los grandes regalos que nos ha traído este verano ha sido la puesta en escena de nuevo de San Pablo, sin cuya visión la plaza donde se asientan bellísimos monumentos (Palacio de Pimentel, Palacio real, Instituto Zorrilla) estaba incompleta.
Cercana al interesantísimo Museo Nacional de Escultura, donde uno puede sobrecogerse ante la visión de las obras escultóricas de los maestros españoles (Gregorio Fernández y Juan de Juni entre otros), y que permanece actualmente cerrado por traslado de material, pero que volverá a abrir a finales de septiembre; cerca también de palacios y capillas, iglesias y conventos, y no muy alejado de la subestimada Catedral, la querida iglesia de la Antigua, y a solo diez minutos de la conocida Plaza Mayor (la primera Plaza Mayor de España); sin olvidar que camino del puente mayor y por la orilla del cercano Pisuerga admiramos San Agustín, San Benito, la playa o el jardín de la Rosaleda, San Pablo funciona como eje coordinador de la visita y paseo por Valladolid, una ciudad casi olvidada para los turistas de interior.

Detalle de la fachada de San Pablo: la coronación de la Virgen
La ciudad de Valladolid ofrece tesoros en cada esquina, si el viajero interesado quiere encontrarlos. En un pequeño rincón de la ciudad puede aparecer tras unos pinos un palacio renacentista al estilo italiano, o una Iglesia con frontón herreriano, o una casa decimonónica.

Detalle de la fachada de San Pablo
Uno de mis paseos favoritos lo constituye bajar desde la plaza de San Miguel hasta el Palacio de Fabio Nelli, de ahí por la calle Expósitos hasta la esquina con la calle Santo Domingo de Guzmán, recorrer esta pequeña delicia de calle detenida en el tiempo, desembocar en la Iglesia de San Agustín, visitar su huerto de especias, sus mosaicos de cantería, las ruinas de un barrio antiguo de la ciudad, para luego subir hasta el Patio Herreriano, dar la vuelta al monasterio de San Benito, enfrentarme con su imponente fachada y pasear por destrás del ayuntamiento hasta ir a caer en la Catedral, la plaza de la Universidad, después Santa Cruz, la Iglesia de la Magdalena más adelante, el Monasterio de las Huelgas Reales y su jardín, y tomar una cerveza en la terraza del Tío Molonio. Os lo recomiendo, merece la pena.
Os insto a que no desperdicies los últimos días de vacaciones en tiraros en el sofá y ver la televisión. Coged la cámara de fotos, un libro, algo de dinero para una cerveza, pasead por la ciudad, visitad alguna exposición, algún museo, sentaos en una terraza a leer y disfrutad del ambiente relajado del final de Agosto. Pero atentos, que las noches ya no son tan calurosas.
Espero que con estas fotografías que os muestro despierten las ganas de visitar Valladolid a los foráneos, y recuperen los vecinos de la ciudad el ánimo por pasear y disfrutar de los innumerables monumentos que nos ofrece nuestra urbe. Es una pena que la historia de una ciudad tan importante como Valladolid se pierda porque ni nosotros, los vallisoletamos, conocemos nuestra ciudad, ni porque no somos capaces de hacer que los de fuera se interesen por conocerla.

Javier, hace cosa de un año que no voy por Valladolid. Y fijate que el primer día que fuí a tu tierra fue cuando pusieron el andamiaje. En aquella ocasión perdí la oportunidad de ver la fachada (tan comentada por los autóctonos) y espero poder ir con el otro tesoro que descubrí en Pucela jejeje.
Me trajé para Granada a un paisano tuyo y espero ir con él para ver tan bella fachada.
Te agradezco esta noticia.
Pilar, me alegro doblemente, por mi paisano y por ti. Pon un Vallisoletano en tu vida, ¿verdad?
Espero que ahora tengas la oportunidad de disfrutar mejor de la ciudad. No tenemos una Alhambra, como por allí, pero no nos quedamos cortos.
Un saludo y gracias por el comentario.
Una joya. Todo el lugar: merece pasearlo con calma, sin duda.
Sin duda, merece la pena tomar un libro que nos indique qué ocurrió allí durante los tiempos de Felipe II y Felipe III, y pasear por lugares tan emblemáticos de la Historia de la ciudad.
Un saludo, Pedro.
¿Viste el espectáculo de luces de fiestas? El sábado y el domingo últimos fue.Uhm, un alarde de tecnología lumínica impresionante. Me gustaron muchísimos los efectos sobre la fachada de San Pablo, ¡espectaculares!Aunque la historia que contaron no me gusto tanto. Mereció la pena verlo.