PERIDOXA

Críticas

Publicado en Filosofía, Reflexiones por J. Sanz en 6 Julio 2009

Estoy de vuelta, después de este largo periodo de sequía en el blog. Algunas cosas han cambiado, somos menos que antes, pero no por ello daremos menos que hablar. Estoy satisfecho con el resultado de este año, aunque no escondo mi decepción por muchas cosas que podrían haber ido mejor. Estos últimos días he descubierto que mi gusto por la filosofía, que en priuncipio consideraba vocacional, y del que luego dudé que tuviera dicha condición, simplemente se había deteriorado a causa de la (entiendo) aparente incompatibilidad del sistema con mi manera de ver la filosofía. No es que vaya a poner a caer de un burro el sistema educativo (de nuevo). Ya recibe por todos lados sin la necesidad de que yo vuelva al ataque. Simplemente, ahora soy consciente de que el formato que me hace alejarme de las lecturas de los propios filósofos y desviarme a manuales y apuntes hace que pierda el interés en la filosofía, así como las divagaciones de disciplinas filosóficas que, si bien entiendo que alguien puede entender necesarias, a mi me parecen un estorbo a mis intereses filosóficos.

Por eso, y con el ánimo recuperado tras leer a Schopenhauer y Nietzsche, o a Marx y John Stuart Mill, y sobre todo por mis largas lecturas de Hume, me dispongo a enfrentarme (por fin) a uno de esos monstruos poco agraciados por su estilo en la escritura, pero que no podemos obviar como grandes filósofos: Kant. Ni estoy de acuerdo ni dejo de estarlo con las ideas filosóficas del prusiano, porque, aunque parezca mentira, después de cuatro años estudiando filosofía, creo que sólo he necesitado leer un par de trocitos de Kant para aprobar las asignaturas en que aparecía su doctrina. ¿Es esto una vergüenza para la educación filosófica? En mi opinión sí, pero mi opinión cuenta poco en los asentados y firmes círculos académicos, que prefieren perder el tiempo en horas y horas de asignaturas, en largos temarios y eternos tacos de apuntes, así como en manuales (útiles, pero tan solo sesgos de la filosofía original). Por mi parte (y no espero que estén de acuerdo casi nadie de los que hasta ahora han compartido conmigo el interés por la filosofía, prefiero alejarme de ese academicismo rancio de las citas eruditas, de las clases magistrales y la memoria como herramienta de conocimiento, y acercarme a los filósofos directamente, leyéndolos, entrando en contacto con ellos. Tengo sobre mi mesa la Crítica del Juicio, en la estantería la Crítica a la Razón práctica, y en espera de que me lo traigan a mi librería de cabecera, la Crítica a la Razón pura. Huyendo de las interpretaciones diversas de las tres obras, prefiero adentrarme, con riesgo, no lo niego, en una lectura directa, para al menos, cuando vuelva a fijarme en las opiniones e interpretaciones de los eruditos, saber de qué hablan, y no sucumbir en la adulación en aquellos que se limitan a citar y citar para no decir nada.

Es una tarea difícil, pero la encuentro más gratificante que la que hasta ahora me ha acompañado. Os deseo buen verano, y espero recuperar el ritmo de los buenos tiempos del blog.

6 comentarios

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  1. Cris Segovia said, on 6 Julio 2009 at 12:36

    ¿… estamos en época de descubrimientos?
    admito que adoro a Pierce

  2. pedro ojeda escudero said, on 6 Julio 2009 at 13:54

    Daremos que hablar. En efecto. Un abrazo.

  3. Borja said, on 6 Julio 2009 at 14:24

    Mucha suerte!
    Y me cuentas este verano

  4. Ahypnos said, on 6 Julio 2009 at 16:33

    Feliz verano pa ti también.
    Fijate que yo le he acabado cogiendo el gusto al prusiano. Es culpa de charo. Aunque tanto como para pensar en leermelo este verano…. Menudo plan de verano. Madre mía, muchisimo ánimo, porque.. fuf. Yo me contento con leer un best seller, que mira que es raro, me tiene enganchadisima.. No puedo dejar de leer. (Millenium 1).

    ciao

  5. Erebus said, on 6 Julio 2009 at 16:59

    ¡Clap, clap, clap! Yo tengo colgado en mi habitación de Pucela un cartelito con una cita de “Les Characteres” de La Bruyere en el que practicamente lo que hace es abogar por ese metodo de estudio: “Tomad el texto original y leedlo una y mil veces…” [...] “aprended a citarlo oportunamente” [...] “sacad vos mismo las conclusiones, las de otras personas no os pertenecen y pueden escaparoos con facilidad, en cambio, las vuestras nacen de vuestro espíritu y a él pertenecen y, por ende, las hallaréis más dispuestas para la conversación, el debate y la controversia.” [... ] “Terminad así de convenceros, mediante este método de estudio, que ha sido la pedantería y la pereza de los hombres a aumentar en vez de a enriquecer las bibliotecas, la que ha hecho perecer la obra bajo el peso de los comentarios, atentando así contra la misma y sus más caros intereses al multiplicar las lecturas y disquisiciones que pretendía evitar”

    Toda una joyita de texto que te mandaré a tu correo en cuanto tenga ocasión.
    Suerte con Kant, que es un hueso bastante duro.

    Recuerdos, compadre.

  6. J. Sanz said, on 9 Julio 2009 at 7:51

    Gracias por vuestros ánimos con Kant. Es uno de estos autores que hay que leer cuando te encuentras con fuerza para ello.
    Un saludo a todos.


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