Derechos de los animales
Leo en el prefacio al Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres, de Jean Jacques Rousseau:
En efecto, parece que si estoy obligado a no hacer ningún mal a mi semejante, es menos por ser un ser razonable que por ser un ser sensible: cualidad ésta que, siendo común al animal y al hombre, deba dar a aquel por lo menos el derecho de no ser maltratado inútilmente por éste.
Y luego recuerdo:
Toro de la Vega, Campos Abiertos
Toro de Medinacelli, Campos Abiertos
Y espero que poco a poco sirva para algo. Por cierto, la frase citada es del s. XVIII. Da que pensar, ¿verdad?

Tengo una seleccion de textos que hablan sobre gente que se ha interesado por ese tema. No lo sé seguro pero me da la impresión que incluso antes, en época de Descartes ya.. Y mucho antes me temo…
Esty pensado en organizar un seminario sobre eso… Os interesaría..? La idea es hacer una sesión de discusión de los argumentos y de ver las distintas perspectivas (que mola para gente de filosofía pero igual para gente de otras ramas para quien pudiera ser interesante es un poco menos atractiva la cosa…), una o varias, ya que no si se es interesante hacer por ejemplo otra de ver alguna peli o documental y luego comentarlo, y otra sesión de… acción práctica y discusión sobre eso. Sería para cuando acabe el de lógica. Y acabar en enero, cuando sea.
Hale, ahí queda eso!
Bueno, en principio, si soy capaz de sacar tiempo, me apunto.
A la lista de barbaridades, suma el artículo del cada vez más impresentable Juan Manuel de Prada, en el suplemento dominical “El semanal”. Digno de la pluma que lo firma.
A petición incluyo aquí el enlace al citado artículo de Prada (el del semanal conservador, no el de los bolsos):
http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?id_edicion=3627&id_firma=7610
Que os sea leve la lectura y no os irritéis demasiado.
Me parece curiosa tanta indignación. Son argumentos que no se caen por su propio peso porque nisiquiera tienen peso, pero son más viejos que el hambre…
A mi no me sorprenden. Y bueno, en realidad hay mucha gente, también dentro del ámbito de la filosofía, que lo mantiene.
Si lo del seminario sale me gustaría examinar eso. Yo me uno a los del dolor, pero espero también poder echar un vistazo sobre otras concepciones.
El artículo de Prada es magnífico y diáfano. Denigrarlo supone que tiene razón y que, efectivamente, el hombre ha sido abolido. Creernos semejantes a los animales no elevará a estos, sino que a nosotros acabará reduciéndonos a esclavos. El hombre no se reduce a sensibilidad. En el fondo, todo esto, partiendo de Rousseau no es más que un reduccionismo. Sensibilidad, sentimientos, funciones vitales, pueden describirse como características del hombre, pero la definición de éste se encuentra muy por encima de estos rasgos, y lo distingue. Es lamentable que se olvide, porque los grandes genocidios que ha conocido la humanidad han partido de este olvido.
En primer lugar, la opinión sobre el artículo de Prada no es compartida. En segundo lugar, otorgar derechos a los animales, ni nos rebajaría a su nivel ni les elevaría al nuestro, sino que nos elevaría a nosotros al suyo. La brutalidad, la crueldad innecesaria, la guerra, y multitud de acciones humanas que nos denigran como especie, no existen en los animales. Ellos tienen, por su naturaleza, un nivel que muchos de nosotros nos gustaría alcanzar.
Vaya hombre! No esty de acuerdo con Vaya! El hombre no es abolido por tener consideración por otras criaturas…. El hombre es inteligente, es racional, y es empático. Y es posible que estas características nos hagan únicos en el mundo. Por ello debemos darnos cuenta de que hay seres ahí que sufren para nosotros y tratar de evitarl ese sufrimiento… precisamente porque somos más humanos que los animales…. El hombre no solo no desciende en su consideración ni se vuelve esclavo, sino que mejora, efectivamente como dice Sanz, ya que demuestra que es realmente todas esas cosas que dice de si mismo. (siempre es tan bonito pintarnos guapos en un espejo…)
Además, esa consideración por los demás seres sintientes no nos reduciría a esclavos… a esclavos de qué? Y no es cuestion de olvidar que los seres humanos estamos más allá de la mera sensibilidad. No olvidarlo no tiene que ver con tener consideración hacia otros seres vivos…. o acaso somos tan binarios que no somos capaces de aceptar la consideración hacia otros seres vivos y pensar al mismo tiempo que somos en cierto sentido distintos, y ser capaces de comportarnos de manera ética hacia esos seres sabiendo que somos inteligentes? Tratar de ayudar a alguien que no se vale por si mismo no es equivalente a volverse inválido, digo yo…
Un saludo!
Me aperece alucinante relacionar los grandes genocidios con la consideración hacia los animales. Para empezar dare un hecho de la psicología: cuando la gente es cruel con los animales es mucho más fácil que sea cruel con los humanos… y la inversa sería…. eh voila!
Para seguir, aceptando esa premisa que da, teorícamente “”"”igualarnos”"”" a los animales sería rebajarnos. Rebajarnos es una primera persona del plural, lo que incluye al hablante. La característica general de los genocidios es que los que tratan de justificarlo con aberrantes argumentos suelen creerse a sí mismos, no como inferiores a los hombres sino más bien como siendo los UNICOS superiores…
Varias cosas en contestación a lo dicho (con todo respeto, por supuesto):
Si, como dice Sanz, el nivel de los animales es el que nos gustaría alcanzar, a lo mejor nos libraríamos de guerras y otros males -no de pelearnos por las hembras con la ebullición del impulso sexual-, pero al mismo tiempo nos privaría de todo el progreso alcanzado por el hombre (en lo tecnológico) y de la capacidad de entregarse más allá del sentimiento (porque el amor no es instinto), en definitiva, de lo más elevado que el hombre puede hacer, y que no está al alcance de otros seres.
A Ahypnos le diría que ese rebajarnos “primera persona del plural” no implica necesariamente que la acción pertenezca a los rebajados, sino que puede ocurrir que otros, más fuertes, nos rebajen, o vayan a rebajarnos. El ejemplo nazi es paradigmático. Además eran amantes de los animales e incluso de la música.
Por otra parte, con lo que he escrito más arriba no pretendía ni negar la sensibilidad, ni la empatía, ni una ética en el comportamiento hacia los demás, ni siquiera una consideración hacia los animales, como es obvio. Ahí estamos todos de acuerdo. Lo único que digo es que si la vida humana no merece un respeto sagrado, entonces es fácil que llegue alguien con más poder y la manipule, la torture o la extermine. Y para conseguir ese respeto sagrado, la comparación con los animales no me parece en última instancia, además de otras cosas, “práctica”, porque los animales, por mucho que se les aprecie y se les respete, son otra cosa. Ante los ojos de alguien podríamos convertirnos entonces en ganado. Una cosa es el respeto, la consideración, la responsabilidad, y otra la equiparación.
Creo que hay una idea flotante por ahí según la cual, si no nos equiparamos no podemos respetar, no podemos amar, que si no abolimos las diferencias no podemos tratar con consideración. Estoy en contra de esta idea, creo que la diferencia es una característica esencial de la vida, y no hay que verla como un obstáculo, sino como un hecho. No considero tolerante al que necesita que todos se igualen al ras para empezar a administrar su respeto, sino al que, desde unas convicciones firmes y distintas, es capaz de respetar al otro; precisamente porque el otro es persona y lo merece.
Vaya, según entiendo yo, otorgar derechos a los animales no significa otorgarles los mismos derechos que tenemos nosotros. La diferencia es evidente: nosotros podemos ser conscientes de nuestros derechos, y los animales no.
Sin embargo, considero que la calidad moral del género humano no sólo se reduce al comportamiento frente al resto de los humanos, sino hacia todo.
Saludos.