Análisis de una situación
En pocas ocasiones se puede uno encontrar análisis tan correctos, ordenados y claros como los que hace Fernando Manero en su blog, Campos Abiertos. Si me permite el autor, y seguro que así es, voy a suscribir palabra por palabra su último análisis, que copio aquí, invitando a su vez a todos los lectores de este blog que se dejen caer por el blog amigo de mi amigo Fernando.
Los alardes irresponsables de ayer son hoy dolorosas advertencias
Hubo un momento en que nos creimos más que sobrados para hacer lo que nos apetecía. La vida nos sonreia y el mundo – al menos, así pensaban algunos – quedaba deslumbrado a nuestro paso. “España va bien”, decía uno de derechas. “España es el pais donde mayores fortunas pueden hacerse en menos tiempo”, bramaba otro que se decía de izquierdas.
Nada que objetar. Las proclamas triunfalistas dominaban el ambiente, la falta de dinero para adquirir lo que se antojaba no era ningún problema, pues quienes lo tenían, es decir, los buenos amigos banqueros, no hacian remilgos para prestarlo durante el tiempo que se quisiera. Los intereses no eran altos y, aunque había que devolver lo prestado, la confianza estaba garantizada. Visión a corto plazo, carpe diem, el hoy nos pertenece, el mañana…. quién sabe. Seguro que también, pues la “ola es duradera”, recordaba otro que politicamente estaba en todas partes. Una corriente de optimismo cortoplacista impregnó la vida española como hacia tiempo desconociamos. La corrupción campaba a sus anchas, mientras quienes debían atajarla miraban para otro lado porque estaba mal visto meterse con el listo que triunfaba sin entrar a analizar de qué artimañas se habia servido para ello. Lo terrible es que suscitaba más admiración que rechazo.
Desde el poder no se advertía nubarrón alguno, incluso se alentaba a embarcarse en esa especie de vértigo, que creaba falsas ilusiones, como aquella que no pocos ciudadanos se hacían pensando que de la noche a la mañana se habían hecho millonarios porque la vivienda que habían adquirido por X, en un año valía ya tres veces más. La obscenidad de la riqueza basada en el puro y simple pelotazo especulativo. Ningún rubor impedia presumir de tamaño disparate. Animados por el cotarro, los ciudadanos nos lanzamos a la piscina de la vida obsequiosa, tirando la casa por la ventana, endeudándonos hasta las cejas, asumiendo hipotecas de por vida, comprando lo innecesario, aventurando proyectos que dejaban de ser quiméricos cuando uno se proponía financiarlos confiado en que podía hacerlo sin riesgos.
Entre tanto, y a nuestro alrededor, las administraciones públicas nadaban en la opulencia programática, a base de tirar cohetes “con la pólvora del rey”. Nada se les ponía por delante. Aquí y allá, las ciudades se fueron llenando de alardes que dejaban boquiabierta a la audiencia que aplaudía entusiasmada. Palacios de Congresos, Ciudades de las Ciencias, de las Artes, Terras Miticas, Universidades, Auditorios, polideportivos, Museos y más Museos, Artes Contemporáneos a esgalla, ilusiones sin fin. Y eso sin contar con la plétora de asesores, consultores, pensadores, acólitos y turiferarios que llenaban los pasillos de los palacios remozados, mientras alababan las excelencias de quienes les habian nombrado y asegurado sinecuras de por vida. ¿Qué el déficit se elevaba?, ¿qué las cuentas estaban desbordadas?, ¿qué el sentido común se avenía mal con la realidad edificada a base de presupuestos inflados? No importa. Las cuentas del Estado arrojaban superávit, los Fondos Europeos eran un magnífico colchón para soportar la caida, la entrada en el euro nos permitía confiar en que nuestros grandes aliados nos sacarían del apuro si llegaba la ocasión.
Hemos vivido en España por encima de nuestras posibilidades, nos hemos creido más de lo que somos, hemos confiado en nuestro destino en lo universal, no hemos sido vigilantes ante la falta de sinceridad de nuestros políticos pluridotados para la autoestima sin restricciones….. y así nos va.
“Sic transit gloria mundi”. De pronto, el ciudadano se da cuenta de que nada era como le habian dicho. Los jóvenes, que ninguna culpa tienen en esta feria de las vanidades, acusan con enorme crueldad los efectos de tanta fantasmagoría. Perplejos y desconcertados, todos miramos cómo se debilitan nuestros bolsillos, mientras no acertamos a entender cómo vamos a afrontar las costosas secuelas de tanto esplendor ficticio. Basta, pues, de debates absurdos sobre las identidades, sobre si las provincias sirven o no, sobre si este o aquel atiende mejor o peor mis intereses, sobre las carreras políticas amparadas en las ostentaciones del futbol….. Ha llegado el momento de la verdad. De esa verdad que tan bien describiera Quevedo, con palabras que sorprenden por su contundente vigencia:
Pues amarga la verdad,
quiero echarla de la boca;
y si al alma su hiel toca,
esconderla es necedad.
Sépase, pues libertad
ha engendrado en mí pereza
la pobreza.
Días complicados
Este periodo que comienza ahora es, para los estudiantes, un complicado tiempo en que los exámenes acuden y llaman a la puerta. Afrontarlos con serenidad, sin ansiedad y con paciencia, es el mejor método de arrostrar los difíciles días de Enero-Febrero.
Desde aquí, tan sólo desearos a todos suerte, y recordaros que, en vuestras jornadas de soledad y clausura en bibliotecas, salas de estudio o vuestra propia casa, no estáis solos. A mi me toca lo mismo, rodeado de libros de Russell, manuales de historia, apuntes de filosofía contemporánea, y unas cuantas tazas de café.
Coches y ciudades
La ciudad debe ser un espacio limpio y adecuado a las necesidades de los grandes grupos poblacionales que las habitan. Da lo mismo si la densidad de población es alta o baja, lo importante es la eficiencia de la ciudad en una serie de cuestiones claves: limpieza , orden y transporte, entre otras.
Se buscan nuevos medios de transporte por todos los lugares para lograr mayor eficiencia. Los metros, los cercanías, se recuperan los tranvías, se fomenta las bicicletas, se tiende hacia autobuses que no contaminen… Sin embargo, todos los avances en transporte público y transporte limpio solo dependen de una cosa: la lucha contra el transporte privado contaminante. Esto no es un sumar y sumar, el todo está calculado: si queremos más transportes limpios, debemos eliminar los sucios. Debemos, por tanto, eliminar los coches lo máximo posible de nuestras ciudades. Debemos peatonalizar los centros urbanos, permitir que autobuses y tranvías circulen por ellos, y favorecer el uso de la bicicleta. Debemos dar facilidades a los peatones, y un largo etcétera. Pero todo ello solo se consigue a través de poner trabas a los coches privados en las ciudades, restringir al máximo su circulación por las zonas urbanas y, por supuesto, si tienen que circular, fomentar que sean coches eficientes y respetuosos con el medio ambiente.
Me estoy imaginando ya las sonrisas y los murmuros de “iluso” que muchos me estaréis dedicando. Sin embargo, aunque la tarea es ardua, comenzamos a ver resultados. Ciudades como Barcelona o Zaragoza recuperan el tranvía como medio de transporte; las bicicletas lentamente ganan terreno en todas las urbes, y aparecen iniciativas como la de Renault y Valladolid con el desarrollo del coche eléctrico plenamente. Si continuamos esta lucha, tal vez algún día consigamos ver una ciudad libre de tubos de escape, con tranvías y bicicletas mezclándose con los peatones, con una gran estación que nos permita llegar a cualquier pueblo cercano, o a cualquier ciudad vecina en tren…
Llamadme iluso, si queréis. Pero estoy convencido de que, a día de hoy, es nuestro único camino. Los demás, desembocan en la ineficiencia, en el maltrato al medioambiente y en la inhabitabilidad de nuestras ciudades.
Clásicos Expansivos
La aventura de la radio que comenzara en Noviembre del 2009 se va afianzando, y gracias a la colaboración de la JOCE y al interés mostrado por los oyentes, seguimos con el proyecto de Clásicos Expansivos.
Para ello, he habilitado un blog donde hacer más fácil aún la descarga o escucha online del programa que se quiera de los seis emitidos hasta ahora, así como de los comentarios, críticas y sugerencias, ya que el grupo existente en Facebook requiere una cuenta en dicha red social, cosa que, como es comprensible, muchos no quieren hacer. Por ello, espero que el nuevo blog sea de vuestro agrado y os sea útil.
Nos hemos olvidado
Voy a hacer una brevísima reflexión.
No voy a poner imágenes del terremoto. No voy a hablar de cifras de muertos, ni nada por el estilo.
Solo quiero pedir perdón por una cuestión fundamental: Haití, como muchos otros lugares, es un país olvidado. Algunos dirían aquella frase de “olvidado de la mano de Dios”. Yo no creo. Por tanto, considero que ha sido olvidado de nuestra mano. Y debemos pedir perdón y arreglarlo.
Si Haití no hubiera sido el país más pobre del mundo, la catástrofe natural que lo ha destrozado hubiera sido menor.
Discusiones estériles: la tauromaquia
Me gustaría seguir el hilo iniciado en el post anterior. Quiero hablar de lo que yo denomino las discusiones estériles. ¿Qué son? Son aquellas discusiones que no pueden nunca llevar a un acuerdo porque de base, existe ya un posicionamiento claro en contra de cualquier argumentación planteada por el oponente. Ejemplo: las discusiones políticas en España. Cualquiera que haya visto una sesión parlamentaria en los últimos años, se da cuenta que el acuerdo entre las dos posiciones opuestas es imposible, porque si una dice A, la otra B, y si la primera pasa a decir B, la segunda, automáticamente dirá A. La argumentación es esteril en el momento en que los argumentos de las dos posiciones se sitúan en niveles distintos. Ejemplo: A argumenta de manera racional y B recurre a enunciaciones irracionales; o cuando B plantea un problema y A no admite que exista tal problema Imaginemos que A plantea que existe una crisis en derechos humanos en Marruecos, y pretende discutir co B una solución a tal crisis. Sin embargo, B se niega tajantemente a admitir la premisa de que exista dicha crisis en derechos humanos. Obviamente, la discusión es imposible, por muchos argumentos que despliegue A.
Por lo tanto, tenemos como resultado que cualquier discusión sobre un tema requiere que las dos (o más) partes que discuten, asuman la premisa del tema. Tomemos un ejemplo de rabiosa actualidad: la posible prohibición de los toros en Cataluña. ¿Cuál es la premisa para discutir si los toros deberían estar permitidos o no? Pues, claramente, la duda de si la actividad taurina vulnera los derechos de los animales y es éticamente censurable. Los llamados antitaurinos, u opositores a la “fiesta nacional”, despliegan una batayola de argumentos, mejores o peores, rebatibles o aceptables, pero siempre discutibles. Por supuesto, nadie les va a convencer de que el toreo es bueno, o de que es un arte, o de que es un símbolo nacional que se debe conservar, etc. Pero se puede discutir. Sin embargo, el problema de la discusión es que la posición opuesta tendría que admitir la premisa de que puede existir la duda de que el toreo sea éticamente censurable. Si admite esa posibilidad, podrá rebatir los argumentos para demostrar que esa posibilidad es mínima, y por tanto, continuar con la fiesta del toreo. Si no la admite, la discusión es esteril, porque todos los argumentos que plantean los opositores a la tauromaquia no serán ni siquiera analizados.
Dicho esto, admito mi posicionamiento en contra de la fiesta taurina. Mi premisa es que es éticamente censurable el maltrato y la torutura a un animal para el mero disfrute de un conjunto de humanos. Si alguien quiere discutir conmigo, adelante, estoy dispuesto a aceptar sus argumentos, analizarlos y rebatirlos si soy capaz. Todo de manera racional y respetuosa. ¿Qué ocurre en realidad? Que nadie ha venido a discutir conmigo de manera racional y respetuosa. En primer lugar, porque los defensores del toreo no aceptan que haya una duda sobre la censurabilidad ética del festejo taurino, y en segundo lugar, porque en caso de admitira tal premisa, no han argumentado racionalmente ni han rebatido racionalmente los argumentos de los opositores. Sin embargo, lo que sí que se ha hecho es plantear una imagen errónea y tergiversada del opositor a la tauromaquia. Vease: (1) persona poco patriota que no cree en los ideales de la patria y nación española representados en sus ancestrales costumbres (Obviamente, asumo esto no como un insulto sino como un piropo). (2) Persona que se preocupa más de los derechos de los animales que de los derechos humanos, porque es prioritario salvar del hambre y de la pobreza a la mitad del planeta a acabar con la fiesta taurina. Este punto merece un análisis profundo.
En primer lugar, tal afirmación me parece soez, insultante, y tremendamente degradante no para mí, sino para quien la afirma. Plantear que yo estoy más preocupado por salvar un toro que pos salvar un niño en África muriéndose de hambre me parece uno de los mayores y más fuertes insultos que me pueden hacer. Esa afirmación supone, en primer punto, que todos tenemos que centrarnos en acabar con el hambre y la pobreza en el mundo, a la par que con las muchísimas injusticias que se producen. Ante eso, solo puedo decir ¡olé, olé, y olé! Chapeaux por tal afirmación. Me uno a esas nobles intenciones. Pero (siempre hay un pero) eso supone también que no debo preocuparme por la tortura a los animales por el mero disfrute humano hasta que no haya solucionado el problema anterior. Eso es incoherente, y treméndamente hipócrita. Mis sentimientos y mis ideas se enfocan hacia un mundo mejor en todos los campos posibles. Me gustaría un mundo en que los niños no murieran de hambre, en el que no existieran guerras, en el que la riqueza estuviera repartida…por supuesto. Eso no quita que también me gustaría un mundo en el que los animales no fueran torturados para el disfrute de unos pocos humanos. No me parece que sean dos contrarios y que sólo me pueda preocupar por uno. Admito que, como prioridad, está por delante salvar vidas humanas, pero reniego de la idea de que por ello se deba aparcar la lucha por los derechos de los animales.
¿Qué es entonces este “argumento” usado por los taurinos? Una maniobra de despiste. Por eso es hipócrita. Eluden el tema de la tortura en los festejos taurinos aludiendo a los problemas del mundo. Es como si yo robo un coche, pero en mi defensa apelo a que antes se tendría que ajusticiar a Bush por crímenes de guerra que a mí por robar un coche. Ridículo, en otras palabras. Nadie en su sano juicio aceptaría como coherente un argumento semejante. Por tanto, lo tenemos que enmarcar en el campo de los argumentos incoherentes.
Considero que un país se define por su educación; y considero, también, que una parte importante de la educación es el respeto, no sólo a los otros humanos, sino a los animales. No puedo, racionalmente, admitir que la tortura a un animal para el disfrute humano sea justificable con argumentos irracionales, simplemente porque no puedo, racionalmente, admitir que algo sea justificable irracionalmente.
Por favor, esto es una petición a los defensores de la tauromaquia: hagan de sus palabras obras y ayuden a los necesitados. Pero no nos echen en cara a los que no defendemos sus posiciones insultos y argumentos incoherentes para tratar de defender aquello que ni siquiera consideran que deben defender. Si tan preocupados están por justificar el toreo, a lo mejor deberían plantearse entrar en una discusión racional sobre el tema, porque ya han aceptado la premisa de que deben justificar algo que está en duda. Si no creen que se deba defender, lamento decirles que es imposible una discusión racional entre ustedes y nosotros.
Detalle que copio y pego desde escolar.net:
6 mentiras taurinas 6
1. “Es una tradición”. Es una falacia clásica, también conocida como argumentum ad antiquitatem. Que algo sea antiguo no significa que sea bueno. La prostitución, la tortura o la esclavitud son tradiciones aún más viejas que la tauromaquia.
2. “Sin corridas, el toro de lidia se extinguiría”. Bastaría con que los ayuntamientos gastasen en reservas naturales una cuarta parte de lo que hoy emplean en subvencionar la tortura animal para evitar tal drama. El lince ibérico también está en peligro de extinción, y nadie defiende que la solución sea torearle.
3. “El toro no sufre”. Hay un veterinario, jaleado por el lobby taurino, que dice haberlo demostrado científicamente por medio de unos misteriosos microchips, que ha implantado en algunos toros. De momento, su importante descubrimiento sólo ha sido publicado por la prestigiosa revista científica 6 toros 6. Ya que su investigación está tan avanzada, le recomendaría que probase ahora con humanos. Si no encuentra voluntarios, cosa probable, que empiece él mismo con las banderillas.
4. “También se mata a los terneros”. Pero el ternero, según la ley, debe ser sacrificado con el menor dolor posible, y al toro se le tortura. En Catalunya, la ley de maltrato animal recoge a los toros de lidia como excepción. Si toreasen a una oveja, incurrirían en un delito penado con cárcel.
5. “Es una pelea de igual a igual entre el hombre y el toro”. ¿Igualada? No hay más que ver cómo suele quedar el marcador.
6. “Los que quieren prohibir los toros son independentistas catalanes, contrarios a la fiesta nacional”. Pues yo vivo en Madrid y nací en Torresandino, Burgos.
Cuestión de oído
Si nos fijamos en cualquier conversación acerca de cualquier tema de actualidad, como la política, la economía, o incluso el fútbol, las diferentes opiniones siempre dependen de una cuestión de oído. Me explico. Lo que a mí me suena como una soflama sin fundamento ni argumentación, a mi amigo Fulano le suena a palabra de Dios revelada, y lo que a mí me parece como algo obvio e indiscutible, a mi amigo Fulano le parece una sandez infundada. Pongamos un ejemplo. Yo leo una noticia triste, como la agresión a un periodista de Telemadrid, y me apena que, por la razón que sea (desonocida para mí), una persona haya agredido a otra. Sin embargo, fruto de una sucesión de declaraciones que a mi entender son soflamas sin fundamento ni argumentación, mi amigo Fulano llega a creer que la culpa de dicha agresión la tiene un humorista de la Sexta auspiciado por el terrible régimen de terror de Zapatero. Es un ejemplo algo simple, pero vayámos un paso más allá. ¿Quién es ese periodista que ha sido agredido? Su nombre es Herman Tertsch, y es el director de un conocido programa de noticias y actualidad en la cadena pública de televisión de Madrid. ¿Ha sido agredido por el hecho de ser periodista, y ser uno de los más críticos con el gobierno? No lo sé, porque nadie ha dado razón alguna coherente de la causa de la agresión. ¿Y eso por qué? Sencillo, porque no se ha capturado al agresor y no se le ha podido interrogar.
Bien, según lo que yo pienso que es una cadena de cuestiones razonables y respuestas satisfactorias, hemos llegado al punto en que el señor Tertsch, lamentáblemente ha sido agredido, y, desgraciadamente, no sabemos por qué.
Pasemos al siguiente punto. ¿Quién es esa persona a la cual ciertos sectores acusan de instigar la agresión? José Miguel Monzón Navarro, conocido en el mundo televisivo como Gran Wyoming. Se trata del presentador y director de un programa de humor, recalco, de humor, fundamentado en un análisis de la actualidad, que se emite en la Sexta, conocido como El Intermedio. ¿Por qué algunos acusan al Gran Wyoming de instigar la agresión contra Tertsch? Sencillo, dicen que insultó al señor Tertsch llamándole asesino. Ciertamente, el equipo del programa de El Intermedio, como suele hacer en otras ocasiones, y siempre en clave de humor, manipuló un video en el que Herman Tertsch decía algo así como que “si pudiera matar a 15 o 20 de al-Qaeda para liberar a los cooperantes secuestrados, lo haría”. No entremos a valorar si las declaraciones de Herman Tertsch inducen o no a calificarle como asesino. Vamos a huir de esos sesgos de opinión e ir a la cuestión en sí. Esos videos manipulados existen, pero su fundamento es el humor, no el insulto. De todas formas, el señor Tertsch puede denunciar (como creo que ha hecho o hará) al Gran Wyoming y su programa de infamias y calumnias, y se resolverá en un juzgado, fuera del crico mediático que se pueda montar.
Ahora, la cuestión fundamental es: ¿estos vídeos son la causa de la agresión a Herman Tertsch? Volvamos un par de párrafos arriba, y recordemos que, desgraciadamente, al no haberse detenido e interrogado al agresor del periodista de Telemadrid, no sabemos cuál fue la causa de la agresión. Entonces, ¿cómo se puede vincular una cosa a la otra? Respuesta más sencill aun: no se puede. Vayamos entonces con la lección fundamental del buen estar tanto político como periodístico: no se puede acusar a nadie sin fundamentos, sin argumentaciones sólidas, sin pruebas.ç
Queda claro esto, según parece. Vamos entonces a recordar el comienzo de este post. Yo decía que en cualquier conversación sobre actualidad, etc., etc., todas las opiniones parecen fundarse en una cuestión de oído. Esa cuestión de oido supone que, a mí, particularmente, me suenan a soflama sin fundamento todas las acusaciones vertidas sobre el Gran Wyoming y su program, mientras que a mi amigo Fulano, el que la señora Aguirre, presidenta de la comunidad de Madrid, diga x, significa, inmediatamente, que x es verdad.
Es un poco triste que en las cuestiones más fundamentales, en los hechos más claros y obvios, nos dejemos llevar por el gusto auditivo. Puede ser que, como mi amigo Fulano, haya muchísimas personas que viven enamoradas de la voz de Esperanza Aguirre, de las palabras de Pedro J. y el Mundo, de las opiniones de Jimenez Losantos, o de los “debates” de Intereconomía. Pero de ahí a sucumbir ante la ausencia de argumentación sobre un hecho, hay un paso demasiado grande, que se da con demasiada ligereza.
Admito que a mí me gusta más oir ciertas opiniones, y que directamente descarto algunas (no voy a perder el tiempo viendo las desinformaciones y los mítines de Intereconomía, para qué nos vamos a engañar). Pero, si bien tengo mis tendenciasy mis preferencias, me parece que nunca he caído en las soflamas sin fundamento ni argumentación. Si es así, por favor, decídmelo para que rectifique.
Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
1.Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
La aventura de la radio
Mañana por la mañana, a las 11:00 concretamente, comienza una de las aventuras en las que más ilusión he puesto: un programa de radio sobre música clásica.
Si bien no solo quiero que el programa hable de este estilo de música, sino que esté abierto al jazz, al blues, al rock, etc., es cierto que me centraré sobre todo en este ámbito, que si no fuera por Radio Clásica de RNE, sería un absoluto desconocido en el medio radiofónico.
El lugar donde se podrá escuchar es internet, y en particular en ondaexpansivaradio.es.tl, y el nombre del programa será Clásicos Expansivos
Espero que os guste a todos. Como siempre, admito críticas, sugerencias, y anotaciones varias.



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